Como pasa el tiempo, hace varios meses que no escribo, mis niñas están grandes, Mariana ya con 5 años esta adaptándose, aprendiendo un nuevo idioma, nuevas costumbres; Ximena, cada vez más exigente, reclama por mas tiempo, atención, juegos, leche, todo a gritos, también esta formando frases: "mama leche plsss", "vamos calle", "mama, mira", etc. Han aprendido a jugar juntas, a acompañarse cuando las dejo para hacer otras actividades y a consolarse cuando les cae una reprimenda, normalmente Mariana es la que cede con los juguetes y es muy comprensiva con su hermana, sabe que es la mayor y dice que siempre va a estar con ella.
Nos mudamos a Estados Unidos en julio, dejamos todo atrás: familia, casa, colegio, trabajo a comenzar de nuevo, Mariana estaba muy animada porque conocería nuevos lugares y lo más importante estaría con su papá, hemos intentado en lo posible que los cambios drásticos sean amenos para que pueda sobrellevarlos, la llegada a un nuevo departamento, el colegio, el bus escolar... todo eso es una historia. Creo que va bien, aunque tiene la idea que todo es temporal y que un día de estos regresaremos a Perú ya para quedarnos. No sé si sera así.
Ahora esta aprendiendo el abecedario en inglés y muchas palabras, al principio era difícil y pensaba: "pobre mi hija, que complicado es para ella, si lo es para mí que soy adulta", hasta ahora no entiendo bien como hace en su salón ya que su profesora es americana y de español no entiende nada, es frustrante.
Dejar a mi hija en el colegio por primera vez siempre me pareció una idea aterrorizante, ahora se repetía la historia pero en otro contexto, con la desventaja de que a pesar de que Mariana sabe expresarse muy bien, esta vez no la entenderían. Ademas tendría que tomar un bus que la llevaría al colegio, donde la mayoría habla en ingles, tenia que ir a la cafetería y pedir su almuerzo y en la tarde subir al bus para que la regresen, el paradero esta cerca a la casa, y aunque suena sencillo para mi era preocupante, felizmente acá tienen cuidado con esas cosas, van en grupo a la hora del almuerzo, y ven que se suba al bus correcto para regresar.
Es así que mi plan original de enseñarle y exigirle mas cosas se fue desvaneciendo poco a poco, me parecía mucha presión cuando tiene que lidiar con los problemas del idioma, estaba harta de que le hagamos repetir palabras en ingles o que le preguntemos que significa, o que le ponga vídeos en ingles para que aprenda, estaba comenzando una resistencia, un rechazo al idioma, era necesario bajar la intensidad, ahora cuando regresa del colegio mientras tomamos el lonche o ve tele, le pregunto que hizo y trato de reforzar algunas cosas, ya lo toma como algo más natural aunque siempre dice que prefiere hablar en su idioma imaginario, una extraña mezcla de español e ingles que ella y su hermana si entienden.
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